- Il souhaitait connaître les meubles de sa chambre, toutes les robes qu’elle avait portées, les gens qu’elle fréquentait ; et le désir de la possession physique même disparaissait sous une envie plus profonde, dans une curiosité douloureuse qui n’avait pas de limites
- Elle ressemblait aux femmes des livres romantiques. Il n’aurait voulu rien ajouter, rien retrancher à sa personne. L’univers venait tout à coup de s’élargir. Elle était le point lumineux où l’ensemble des choses convergeait ; et, bercé par le mouvement de la voiture, les paupières à demi closes, le regard dans les nuages, il s’abandonnait à une joie rêveuse et infinie.
- Des doutes succédaient à leurs emportements d’espoir. Après des crises de gaieté verbeuse, ils tombaient dans des silences profonds
- Républicain austère, il suspectait de corruption toutes les élégances, n’ayant d’ailleurs aucun besoin, et étant d’une probité inflexible.
- Il l'aimait sans arrière-pensée, sans espoir de retour, absolument ; et, dans ces muets transports, pareils à des élans de reconnaissance, il aurait voulu couvrir son front d'une pluie de baisers. Cependant, son souffle intérieur l'enlevait comme hors de lui ; c'était une envie de se sacrifier, un besoin de dévouement immédiat, et d'autant plus fort qu'il ne pouvait l'assouvir.
- Maintenant, il haïssait toutes les femmes ; et des pleurs l’étouffaient, car son amour était méconnu et sa concupiscence trompée.
- Il y a des hommes n'ayant pour mission parmi les autres que de servir d'intermédiaires; on les franchit comme des ponts, et l'on va plus loin
- Elle fit un haussement d’épaules. Qui donc l’affligeait ? Etait-ce, par hasard, qu’on ne l’aimait pas ? « Oh ! moi, on m’aime toujours ! Elle ajouta : — Reste à savoir de quelle manière.
- Elle le regarda ironiquement. — Eh bien, et ce mariage ? — Quel mariage ? — Le vôtre ! — Moi ? Jamais de la vie ! Elle fit un geste de dénégation. — Quand cela serait, après tout ? On se réfugie dans le médiocre, par désespoir du beau qu’on a rêvé !
- Ses jolis yeux humides pétillaient d’une passion tellement puissante, que Frédéric l’attira sur ses genoux et il se dit : » Quelle canaille je fais » en s’applaudissant de sa perversité.
- Elle lui envoyait des fleurs ; elle lui fit une chaise en tapisserie ; elle lui donna un porte-cigares, une écritoire, mille petites choses d’un usage quotidien, pour qu’il n’eût pas une action indépendante de son souvenir. Ces prévenances le charmèrent d’abord, et bientôt lui parurent toutes simples.
- Elle n’avait plus que trente mille livres de rente, sans compter l’hôtel, qui en valait de dix-huit à vingt, peut-être. Bien que ce fût de l’opulence pour Frédéric, il n’en ressentait pas moins une déception. Adieu ses rêves, et toute la grande vie qu’il aurait menée ! L’honneur le forçait à épouser Mme Dambreuse. Il réfléchit une minute ; puis, d’un air tendre:— J’aurai toujours ta personne !
- Les coeurs des femmes sont comme ces petits meubles à secret, pleins de tiroirs emboîtés les uns dans les autres ; on se donne du mal, on se casse les ongles, et on trouve au fond quelque fleur desséchée, des brins de poussière - ou le vide !
- Frédéric soupçonna Mme Arnoux d’être venue pour s’offrir ; et il était repris par une convoitise plus forte que jamais, furieuse, enragée. Cependant, il sentait quelque chose d’inexprimable, une répulsion, et comme l’effroi d’un inceste. Une autre crainte l’arrêta, celle d’en avoir dégoût plus tard. D’ailleurs, quel embarras ce serait ! - et tout à la fois par prudence et pour ne pas dégrader son idéal, il tourna sur ses talons et se mit à faire une cigarette.
- Adieu, mon ami, mon cher ami ! Je ne vous reverrai jamais ! C’était ma dernière démarche de femme. Mon âme ne vous quittera pas. Que toutes les bénédictions du ciel soient sur vous ! » E elle le baisa au front, comme une mère. Mais elle parut chercher quelque chose, et lui demanda des ciseaux. Elle défit son peigne ; tous ses cheveux blancs tombèrent. Elle s’en coupa, brutalement, à la racine, une longue mèche. « Gardez-les ! Adieu ! » Quand elle fut sortie, Frédéric ouvrit sa fenêtre, Mme Arnoux, sur le trottoir, fit signe d’avancer à un fiacre qui passait. Elle monta dedans. La voiture disparut. Et ce fut tout.
- Après thermidor, des terroristes organisèrent une confrérie toute pareille, ce qui prouve que la bêtise est féconde
domingo, 1 de marzo de 2009
L'Éducation sentimentale. Gustave Flaubert
domingo, 1 de febrero de 2009
Tu rostro mañana. 3 Veneno y sombra y adiós. Javier Marías
* Todo tiene su tiempo para ser creído. (...) la gente cree lo que quiere creer, y por eso es tán lógico y fácil que todo tenga su tiempo para ser creído. (...) todo el mundo está dispuesto a volver la vista y a distraerse, a negar lo que está delante y a no oír nada de lo que se grita, (...) y a modificar cuanto haga falta de los hechos y de lo acontecido, pero sobre todo de su pensamiento, de sus sentidos, de su memoria y de su anticipación del futuro, que a veces se toma por presciencia. (...) es la constante letanía que tergiversa el pasado, el porvenir y el presente, así nunca nada está fijo ni a salvo, ni es seguro ni tampoco es cierto.
* La mayoría de la gente niega el azar, lo destesta, la mayoría de la gente es tonta
* "Fue necesario defendía a mi Dios, a mi Rey, mi patria, mi cultura, mi raza; mi bandera, mi leyenda, mi lengua, mi clase, mi espacio; mi honor, a los míos, mi caja fuerte, mi monedero y mis calcentinas. Y en resumen, tuve miedo. " El miedo, que exculpa tanto como el amor, del que es tan fácil decir y creer "es más fuerte que yo, no está en mi mano evitarlo", o que permite recurrir a la frase "es que yo te quiero tanto", como explicación de los actos, como coartada o disculpa o atenuante.
*páginas 58-59-60 geniales sobre los derechos post-conquista ocasionales. "y me ha reventado que me llamaran por teléfono más tarde diciendo "hola soy yo", como si el trato carnal ya pretérito confiriera exclusividad o unicidad, o acentuara la identidad, o garantizara un alto grado de ocupación de mis pensamientos, o me obligara a reconocer una voz de la que acaso -eso con suerte- brotó sólo un gemido, o unos cuantos educadamente"
* Pese a su edad provecta nunca me imaginaba el mundo sin él, o a él sin el mundo
* Es una mujer hecha y derecha, habrá ya cruzado lo que Joseph Conrad llamaba la línea de sombra, o estará a punto de hacerlo. Ya sabes, la edad en que la vida se encarga de uno, sies que no se ha hecho cargo de ella uno antes. La línea que separa lo cerrado de lo abierto, la página escrita de la página en blanco: allí donde empiezan a agotarse las posibilidades, porque las que uno descarta se van volviendo irrecuperables y están más perdidas cada día que uno cumple. Cada fecha de penumbra; o de memoria, que es lo mismo.
*Cuando las fuerzas están parejas, es entonces cuando se deponen las armas
*Lo que las personas anuncian o proclaman respecto a esa cuestión, respecto a su carácter valeroso o pusilánime, no sirve para nada. (...) La gente se imagina, cómo responderá, de acuerdo con sus deseos o con sus temores; pero casi ninguno tenemos certeza de cómo reaccionarermos en una situación de riesgo. (...) Nunca tenemos garantizados el arrojo ni el pánico.
*Es increíble lo mal que nos vemos todos, a nosotros mismos, lo mal que nos calibramos y que calculamos nuestras fuerzas y debilidades. Hasta los más dotados y los más entrenados en ahondar en el prójimo y descifrarlo nos volvemos tuertos y tontos cuando nos miramos. La falta de perspectiva, eso será, y la imposibilidad de observarnos sin saber a la vez que nos estamos viendo.
*Pedir un favor es fácil y cómodo, lo difícil y desazonante es oír la petición y tener que decidir si acceder o negarse.
*Un antes y un después nunca se sueldan
*Quién sabe quién nos sustituye, sólo sabemos que se nos sustituye siempre, en todas las ocasiones y en todas las circunstancias y en cualquier desempeño, sin que importen el vacío o la huella que creyéramos haber dejado o dejáramos en efecto (...)
*Lo que se finge que no ha ocurrido y siempre es tácito acaba por no haber sucedido, aunque sepamos lo contrario: ambas cosas son ciertas, lo que escribió Jorge Manrique en las Coplas por la muerte de su padre, (...) 'si juzgamos sabiamente, daremos lo no venido por pasado' y exactamente lo opuesto, y entonces podremos dar lo pasado por no venido, por no venido cuanto nos ha pasado y nuestra vida entera por no habida
*Si alguien ya no quiere estar con uno, uno tiene que aguantarse. A solas, y sin estar pendiente de la observación o la evolución de ese alguien, a la caza de señales y a la espera de vuelcos. (...). Uno sabe siempre cuándo ya no se lo quiere, si está dispuesto a enterarse: cuándo todo se ha reducido a costumbre, o a falta de arrojo para ponerle término, o a deseo de no armar revuelo y de no hacer dado, o miedo vital o económico, o a mera ausencia de imaginación, la mayoría de la gente no es capaz de imaginarse otra vida que la que lleva y ya sólo por eso no la cambia (...)
*La capacidad de aguante de muchas mujeres es infinita, (...) piensan que con ellas él será distinto, que se enmendará o mejorará o cambiará y que se le harán indispensables por tanto, a veces me ha parecido que redimir a alguien era para ellas una forma -ingenua, ilusa- de asegurarse la incondicionalidad de ese alguién "no puede vivir sin mi".
*los individuos llevan sus probabilidades en el interior de sus venas
*Presume not that I am the thing I was (Enrique IV-Shakespeare) No presumas que soy lo que fui
*Mi padre aún piensa en un mondo en el que los hechos dejaban huella y la conciencia solía hablar. No siempre, desde luego, pero sí a la mayoría. Ahora en cambio es al revés: resulta fácil acallarla o amordazarla...
*"Porque nadie es conocido por otro mejor que por sí mismo, y sin embargo, nadie se conoce tan bien que puedar estar seguro de su conducta de mañana" San Agustín
*Epílogo. "Todo está ahí a la vista, en realidad todo es visible desde muy pronto en las relaciones..., basta con atreverse a mirarlo, un solo instalnte encierra el germen de muchos años venideros y casi de nuestra historia entera... y si queremos la vemos y la recorremos ya, a grandes rasgos" (...) "pero nadie quiere ver nada y así nadie ve casi nunca lo que está delante (...) es como si a menudo fuéramos en contra de nuestro conocimiento (...) y la explicación ha de ser simple...: es sólo que sabemos y lo detestamos; que no toleramos ver; que odiamos el conociiento, y la certidumbre, y el convencimiento; y nadie quiere convertirse en su propio dolor y su fiebre..."
* La mayoría de la gente niega el azar, lo destesta, la mayoría de la gente es tonta
* "Fue necesario defendía a mi Dios, a mi Rey, mi patria, mi cultura, mi raza; mi bandera, mi leyenda, mi lengua, mi clase, mi espacio; mi honor, a los míos, mi caja fuerte, mi monedero y mis calcentinas. Y en resumen, tuve miedo. " El miedo, que exculpa tanto como el amor, del que es tan fácil decir y creer "es más fuerte que yo, no está en mi mano evitarlo", o que permite recurrir a la frase "es que yo te quiero tanto", como explicación de los actos, como coartada o disculpa o atenuante.
*páginas 58-59-60 geniales sobre los derechos post-conquista ocasionales. "y me ha reventado que me llamaran por teléfono más tarde diciendo "hola soy yo", como si el trato carnal ya pretérito confiriera exclusividad o unicidad, o acentuara la identidad, o garantizara un alto grado de ocupación de mis pensamientos, o me obligara a reconocer una voz de la que acaso -eso con suerte- brotó sólo un gemido, o unos cuantos educadamente"
* Pese a su edad provecta nunca me imaginaba el mundo sin él, o a él sin el mundo
* Es una mujer hecha y derecha, habrá ya cruzado lo que Joseph Conrad llamaba la línea de sombra, o estará a punto de hacerlo. Ya sabes, la edad en que la vida se encarga de uno, sies que no se ha hecho cargo de ella uno antes. La línea que separa lo cerrado de lo abierto, la página escrita de la página en blanco: allí donde empiezan a agotarse las posibilidades, porque las que uno descarta se van volviendo irrecuperables y están más perdidas cada día que uno cumple. Cada fecha de penumbra; o de memoria, que es lo mismo.
*Cuando las fuerzas están parejas, es entonces cuando se deponen las armas
*Lo que las personas anuncian o proclaman respecto a esa cuestión, respecto a su carácter valeroso o pusilánime, no sirve para nada. (...) La gente se imagina, cómo responderá, de acuerdo con sus deseos o con sus temores; pero casi ninguno tenemos certeza de cómo reaccionarermos en una situación de riesgo. (...) Nunca tenemos garantizados el arrojo ni el pánico.
*Es increíble lo mal que nos vemos todos, a nosotros mismos, lo mal que nos calibramos y que calculamos nuestras fuerzas y debilidades. Hasta los más dotados y los más entrenados en ahondar en el prójimo y descifrarlo nos volvemos tuertos y tontos cuando nos miramos. La falta de perspectiva, eso será, y la imposibilidad de observarnos sin saber a la vez que nos estamos viendo.
*Pedir un favor es fácil y cómodo, lo difícil y desazonante es oír la petición y tener que decidir si acceder o negarse.
*Un antes y un después nunca se sueldan
*Quién sabe quién nos sustituye, sólo sabemos que se nos sustituye siempre, en todas las ocasiones y en todas las circunstancias y en cualquier desempeño, sin que importen el vacío o la huella que creyéramos haber dejado o dejáramos en efecto (...)
*Lo que se finge que no ha ocurrido y siempre es tácito acaba por no haber sucedido, aunque sepamos lo contrario: ambas cosas son ciertas, lo que escribió Jorge Manrique en las Coplas por la muerte de su padre, (...) 'si juzgamos sabiamente, daremos lo no venido por pasado' y exactamente lo opuesto, y entonces podremos dar lo pasado por no venido, por no venido cuanto nos ha pasado y nuestra vida entera por no habida
*Si alguien ya no quiere estar con uno, uno tiene que aguantarse. A solas, y sin estar pendiente de la observación o la evolución de ese alguien, a la caza de señales y a la espera de vuelcos. (...). Uno sabe siempre cuándo ya no se lo quiere, si está dispuesto a enterarse: cuándo todo se ha reducido a costumbre, o a falta de arrojo para ponerle término, o a deseo de no armar revuelo y de no hacer dado, o miedo vital o económico, o a mera ausencia de imaginación, la mayoría de la gente no es capaz de imaginarse otra vida que la que lleva y ya sólo por eso no la cambia (...)
*La capacidad de aguante de muchas mujeres es infinita, (...) piensan que con ellas él será distinto, que se enmendará o mejorará o cambiará y que se le harán indispensables por tanto, a veces me ha parecido que redimir a alguien era para ellas una forma -ingenua, ilusa- de asegurarse la incondicionalidad de ese alguién "no puede vivir sin mi".
*los individuos llevan sus probabilidades en el interior de sus venas
*Presume not that I am the thing I was (Enrique IV-Shakespeare) No presumas que soy lo que fui
*Mi padre aún piensa en un mondo en el que los hechos dejaban huella y la conciencia solía hablar. No siempre, desde luego, pero sí a la mayoría. Ahora en cambio es al revés: resulta fácil acallarla o amordazarla...
*"Porque nadie es conocido por otro mejor que por sí mismo, y sin embargo, nadie se conoce tan bien que puedar estar seguro de su conducta de mañana" San Agustín
*Epílogo. "Todo está ahí a la vista, en realidad todo es visible desde muy pronto en las relaciones..., basta con atreverse a mirarlo, un solo instalnte encierra el germen de muchos años venideros y casi de nuestra historia entera... y si queremos la vemos y la recorremos ya, a grandes rasgos" (...) "pero nadie quiere ver nada y así nadie ve casi nunca lo que está delante (...) es como si a menudo fuéramos en contra de nuestro conocimiento (...) y la explicación ha de ser simple...: es sólo que sabemos y lo detestamos; que no toleramos ver; que odiamos el conociiento, y la certidumbre, y el convencimiento; y nadie quiere convertirse en su propio dolor y su fiebre..."
domingo, 18 de enero de 2009
Primer amor, últimos ritos. Ian McEwan
Fabricación casera
► Entre taza y taza de té me reía con Raymond de esta reposada traición a toda una vida, cargando, cavando, empujando, empacando, comprobando, sudando y gimiendo en beneficio de otros, de cómo, para tranquilizarse, hacen una virtud de esa servidumbre vitalicia, de cómo se preciaban de haberse perdido un solo día de este infierno.
► Ningún otro deporte me proporcionaba parecidas oportunidades de contemplación serena, entretenida y alegre. Me deleitaban los rostros torturados y deformes de los corredores que entraban en el túnel de banderas y cruzaban la línea de meta; especialmente interesantes me parecía los que llegaban después de los 50 primeros o así, corriendo con más ganas que cualesquiera otros de los concursantes. (…) y me convencía de que tenía ante mí una visión de la futilidad del hombre. (…) yo me regocijaba, me fascinaba alegremente con el espíritu triunfante de aquellos fracasados que se habían hecho pedazos para nada.
► Cuando llegué arribe, la sangre se me había desplazado de la cabeza a la ingle, literalmente del sentido a la sensación.
Geometría de sólidos
► Quiero ponerme la cabeza en orden. – Tu cabeza, tu mente, no es como la cocina de un hotel, sabes, no puedes desechar cosas como si fueran latas viejas. Se parece más a un río que a un lugar, cambia y se mueve todo el tiempo. No puedes obligar al río a discurrir derecho.
► Has caído allí, has caído en un lodazal de intuiciones respetables. No tienes ni la originalidad, ni la pasión suficientes para intuir por ti sola algo que no sea tu propia infelicidad. ¿por qué tienes que llenarte la cabeza con las vulgaridades místicas de otra gente y fabricarte pesadillas?
► Entre taza y taza de té me reía con Raymond de esta reposada traición a toda una vida, cargando, cavando, empujando, empacando, comprobando, sudando y gimiendo en beneficio de otros, de cómo, para tranquilizarse, hacen una virtud de esa servidumbre vitalicia, de cómo se preciaban de haberse perdido un solo día de este infierno.
► Ningún otro deporte me proporcionaba parecidas oportunidades de contemplación serena, entretenida y alegre. Me deleitaban los rostros torturados y deformes de los corredores que entraban en el túnel de banderas y cruzaban la línea de meta; especialmente interesantes me parecía los que llegaban después de los 50 primeros o así, corriendo con más ganas que cualesquiera otros de los concursantes. (…) y me convencía de que tenía ante mí una visión de la futilidad del hombre. (…) yo me regocijaba, me fascinaba alegremente con el espíritu triunfante de aquellos fracasados que se habían hecho pedazos para nada.
► Cuando llegué arribe, la sangre se me había desplazado de la cabeza a la ingle, literalmente del sentido a la sensación.
Geometría de sólidos
► Quiero ponerme la cabeza en orden. – Tu cabeza, tu mente, no es como la cocina de un hotel, sabes, no puedes desechar cosas como si fueran latas viejas. Se parece más a un río que a un lugar, cambia y se mueve todo el tiempo. No puedes obligar al río a discurrir derecho.
► Has caído allí, has caído en un lodazal de intuiciones respetables. No tienes ni la originalidad, ni la pasión suficientes para intuir por ti sola algo que no sea tu propia infelicidad. ¿por qué tienes que llenarte la cabeza con las vulgaridades místicas de otra gente y fabricarte pesadillas?
Chesil Beach. Ian McEwan
► Eran jóvenes, instruidos y vírgenes aquella noche, la de su boda, y vivían en un tiempo en que la conversación sobre dificultades sexuales era claramente imposible
► Era todavía la época en que ser joven era un obstáculo social, un signo de insignificacia, un estadio algo vergonzoso cuya curación iniciaba el matrimonio
► Cuando se besaron ella sintió su lengua inmediatamente, tensada y fuerte, pasando entre sus dientes, como un matón que se abre camino en un recinto.
► Por supuesto siempre lo había sabido. La falta de un término para el estado de su madre le había mantenido en un estado de inocencia. Nunca había pensado que ella estuviera enferma y al mismo tiempo siempre había aceptado que era distinta. La contradicción la resolvía ahora aquel simple enunciado, el poder de las palabras para hacer visible lo que no se veía. Daño cerebral. La expresión disolvía la intimidad, sometía a su madre al frío rasero público que todo el mundo entendía.
► La ira. (…) Qué tentación de darle rienda suelta, ahora que estaba solo y podía estallar. Tras aquella humillación, su dignidad lo exigía. ¿Y qué tenía de malo un simple pensamiento? Mejor solventar el asunto ahora que estaba allí, medio desnudo entre las ruinas de su noche de bodas. Le ayudó en su rendición la claridad que acompaña a una súbita ausencia de deseo.
► Era todavía la época en que ser joven era un obstáculo social, un signo de insignificacia, un estadio algo vergonzoso cuya curación iniciaba el matrimonio
► Cuando se besaron ella sintió su lengua inmediatamente, tensada y fuerte, pasando entre sus dientes, como un matón que se abre camino en un recinto.
► Por supuesto siempre lo había sabido. La falta de un término para el estado de su madre le había mantenido en un estado de inocencia. Nunca había pensado que ella estuviera enferma y al mismo tiempo siempre había aceptado que era distinta. La contradicción la resolvía ahora aquel simple enunciado, el poder de las palabras para hacer visible lo que no se veía. Daño cerebral. La expresión disolvía la intimidad, sometía a su madre al frío rasero público que todo el mundo entendía.
► La ira. (…) Qué tentación de darle rienda suelta, ahora que estaba solo y podía estallar. Tras aquella humillación, su dignidad lo exigía. ¿Y qué tenía de malo un simple pensamiento? Mejor solventar el asunto ahora que estaba allí, medio desnudo entre las ruinas de su noche de bodas. Le ayudó en su rendición la claridad que acompaña a una súbita ausencia de deseo.
El Mundo. Juan José Millás.
► “Fíjate, Juanjo, cauteriza la herida en el momento mismo de producirla”. Cuando escribo a mano, sobre un cuaderno, como ahora, creo que me parezco un poco a mi padre en el acto de probar el bisturí eléctrico, pues la escritura abre y cauteriza al mismo tiempo las heridas
► Qué mecanismo psicológico tan raro, y tan común, el que provoca el sentimiento de culpa y de pudor en la víctima y no en el verdugo.
► Comprendí que yo, finalmente, no era más que un escenario en el que había ocurrido cuando se relativa en El Mundo. La idea resultó enormemente liberadora. Quizá no seamos los sujetos de la angustia, sino su escenario; ni de los sueños, sino su escenario; ni de la enfermedad, sino su escenario; ni del éxito o el fracaso, sino su escenario… yo era el escenario en que se había dado el apellido Millás como en otros se da el de López o García.
► Qué mecanismo psicológico tan raro, y tan común, el que provoca el sentimiento de culpa y de pudor en la víctima y no en el verdugo.
► Comprendí que yo, finalmente, no era más que un escenario en el que había ocurrido cuando se relativa en El Mundo. La idea resultó enormemente liberadora. Quizá no seamos los sujetos de la angustia, sino su escenario; ni de los sueños, sino su escenario; ni de la enfermedad, sino su escenario; ni del éxito o el fracaso, sino su escenario… yo era el escenario en que se había dado el apellido Millás como en otros se da el de López o García.
El olvido que seremos. Héctor Abad Faciolince
► “Y por amor a la memoria llevo sobre mi cara la cara de mi padre” Yehuda Amijai
► En un cuaderno de apuntes bajo el título Manual de Tolerancia escribió lo siguiente: “si quieres que tu hijo sea bueno, hazlo feliz, si quieres que sea mejor, hazlo más feliz. Los hacemos felices para que sean buenos y para que luego su bondad aumente su felicidad”
► Mi predilección por él lo llevó a preferirme, porque los padres no quieren igual a todos los hijos, aunque lo disimulen, sino que en general quieren más, precisamente a los hijos que más los quieren a ellos, es decir, en el fondo, a quienes más los necesitan.
► Al final de sus días acabó diciendo que su ideología era un híbrido: cristiano en religión, por la figura amable de Jesús y su evidente inclinación por los más débiles; marxista en economía, porque detestaba la explotación económica y los abusos infames de los capitalistas; y liberal en política, porque no soportaba la falta de libertad y tampoco las dictaduras, ni siquiera la del proletariado, pues los pobres en el poder, al dejar de ser pobres, no eran menos déspotas y despiadados que los ricos en el poder.
► (…) mi mamá logró imponer su voluntad, con ese carácter firme y constante, mezclado con una indestructible alegría de fondo que no ha dejado nunca de acompañarla hasta el día de hoy, y que la hacen una persona inmune a los rencores y a los disgustos duraderos. Luchar contra su firmeza vestida de alegría ha sido siempre imposible.
► Por este ejemplo de los dos, mis hermanas y yo sabemos, hoy en día, que hay un único motivo por el que vale la pena perseguir algún dinero: para poder conservar y defender a toda costa la independencia mental, sin que nadie nos pueda someter a un chantaje laboral que nos impida ser lo que somos.
► Fueron años de dicha, digo, pero la felicidad está hecha de una sustancia tan liviana que fácilmente se disuelve en el recuerdo, y si regresa a la memoria lo hace con un sentimiento empalagoso que la contamina y que siempre he rechazado por inútil, por dulzón y en últimas por dañino para vivir el presente: la nostalgia.
► Sentir el único consuelo que se siente en la tristeza, que es el de hundirse más en la tristeza, hasta ya no poderla soportar
► Bertolt Brecha “íbamos cambiando de país como de zapatos, desesperados cuando en alguna parte sólo había injusticia, pero no indignación. También el odio contra la bajeza desfigura las facciones. También la ira contra la injusticia pone ronca la voz. Ustedes sin embargo, cuando lleguen los tiempos en que el hombre sea amigo del hombre, piensen en nosotros con indulgencia”
► Para distinguirnos de los demás animales, para justificar nuestro paso por la tierra, hay que ambicionar metas superiores al solo goce de la vida. La fijación de metas distingue a unos hombres de otros. Y aquí lo más importante no es alcanzar dichas metas, sino luchar por ellas. Todos no podemos ser protagonistas de la historia.
► “Decía Montaigne que la filosofía era útil porque enseñaba a morir. Para mi, que en este proceso de nacimiento-muerte que llamamos vida estoy más cercano a la última etapa que a la primera, el tema de la muerte se va haciendo cada vez más simple, más natural y aun diría que – no ya como tema sino como realidad – más deseable. Y no es porque esté desengañado de nada ni de nadie. Tal vez todo lo contrario. Porque creo que he vivido plenamente, intensamente, suficientemente”
► Borges. Epitafio. Ver entrada Borges
► El buen Antonio Machado, a punto de caer Barcelona, cuando era ya inminente la derrota en la Guerra Civil, escribió lo siguiente: “se ignora que el valor es virtud de los inermes, de los pacíficos –nunca de los matones-, y que a última hora las guerras las ganan siempre los hombres de paz, nunca los jaleadores de la guerra. Sólo es valiente quien puede permitirse el lujo de la animalidad que se llama amor al prójimo, y es lo específicamente humano.”
► “Ayer se fue, mañana no ha llegado, / hoy se está yendo sin parar un punto, / soy un fue, y un será, y un es cansado …” decía Quevedo al referirse a la fugacidad de nuestra existencia
► …Como todos los hombres somos hermanos, en cierto sentido, porque lo que pensamos y decimos se parece, porque nuestra manera de sentir es casi idéntica…
► En un cuaderno de apuntes bajo el título Manual de Tolerancia escribió lo siguiente: “si quieres que tu hijo sea bueno, hazlo feliz, si quieres que sea mejor, hazlo más feliz. Los hacemos felices para que sean buenos y para que luego su bondad aumente su felicidad”
► Mi predilección por él lo llevó a preferirme, porque los padres no quieren igual a todos los hijos, aunque lo disimulen, sino que en general quieren más, precisamente a los hijos que más los quieren a ellos, es decir, en el fondo, a quienes más los necesitan.
► Al final de sus días acabó diciendo que su ideología era un híbrido: cristiano en religión, por la figura amable de Jesús y su evidente inclinación por los más débiles; marxista en economía, porque detestaba la explotación económica y los abusos infames de los capitalistas; y liberal en política, porque no soportaba la falta de libertad y tampoco las dictaduras, ni siquiera la del proletariado, pues los pobres en el poder, al dejar de ser pobres, no eran menos déspotas y despiadados que los ricos en el poder.
► (…) mi mamá logró imponer su voluntad, con ese carácter firme y constante, mezclado con una indestructible alegría de fondo que no ha dejado nunca de acompañarla hasta el día de hoy, y que la hacen una persona inmune a los rencores y a los disgustos duraderos. Luchar contra su firmeza vestida de alegría ha sido siempre imposible.
► Por este ejemplo de los dos, mis hermanas y yo sabemos, hoy en día, que hay un único motivo por el que vale la pena perseguir algún dinero: para poder conservar y defender a toda costa la independencia mental, sin que nadie nos pueda someter a un chantaje laboral que nos impida ser lo que somos.
► Fueron años de dicha, digo, pero la felicidad está hecha de una sustancia tan liviana que fácilmente se disuelve en el recuerdo, y si regresa a la memoria lo hace con un sentimiento empalagoso que la contamina y que siempre he rechazado por inútil, por dulzón y en últimas por dañino para vivir el presente: la nostalgia.
► Sentir el único consuelo que se siente en la tristeza, que es el de hundirse más en la tristeza, hasta ya no poderla soportar
► Bertolt Brecha “íbamos cambiando de país como de zapatos, desesperados cuando en alguna parte sólo había injusticia, pero no indignación. También el odio contra la bajeza desfigura las facciones. También la ira contra la injusticia pone ronca la voz. Ustedes sin embargo, cuando lleguen los tiempos en que el hombre sea amigo del hombre, piensen en nosotros con indulgencia”
► Para distinguirnos de los demás animales, para justificar nuestro paso por la tierra, hay que ambicionar metas superiores al solo goce de la vida. La fijación de metas distingue a unos hombres de otros. Y aquí lo más importante no es alcanzar dichas metas, sino luchar por ellas. Todos no podemos ser protagonistas de la historia.
► “Decía Montaigne que la filosofía era útil porque enseñaba a morir. Para mi, que en este proceso de nacimiento-muerte que llamamos vida estoy más cercano a la última etapa que a la primera, el tema de la muerte se va haciendo cada vez más simple, más natural y aun diría que – no ya como tema sino como realidad – más deseable. Y no es porque esté desengañado de nada ni de nadie. Tal vez todo lo contrario. Porque creo que he vivido plenamente, intensamente, suficientemente”
► Borges. Epitafio. Ver entrada Borges
► El buen Antonio Machado, a punto de caer Barcelona, cuando era ya inminente la derrota en la Guerra Civil, escribió lo siguiente: “se ignora que el valor es virtud de los inermes, de los pacíficos –nunca de los matones-, y que a última hora las guerras las ganan siempre los hombres de paz, nunca los jaleadores de la guerra. Sólo es valiente quien puede permitirse el lujo de la animalidad que se llama amor al prójimo, y es lo específicamente humano.”
► “Ayer se fue, mañana no ha llegado, / hoy se está yendo sin parar un punto, / soy un fue, y un será, y un es cansado …” decía Quevedo al referirse a la fugacidad de nuestra existencia
► …Como todos los hombres somos hermanos, en cierto sentido, porque lo que pensamos y decimos se parece, porque nuestra manera de sentir es casi idéntica…
lunes, 8 de diciembre de 2008
Crematorio – Rafael Chirbes
- Nadie vive para sí mismo, nadie muere para sí mismo. San Pablo, Epístola a los romanos
- Matías me lee en voz alta capítulos de El Conde de Montecristi bajo la pérgola de la casa del Pinar. Dice: Quiero ser la Providencia, porque lo más bello y grande que puede hacer un hombre es recompensar y castigar
- Si hasta para mi sería demasiado mayor, si yo misma tendría que pensármelo antes de casarme con un hombre de esa edad, no digo que no sea bueno, que no te quiera, pero piénsatelo, el dinero lo es todo cuando no lo tienes, pero, cuando lo tienes, vuelve más evidente lo que te falta, y con ese hombre, no te quepa duda de que te van a faltar muchas cosas
- Reírse su padre y ella entre lágrimas, entre sollozos ¿No lo hacen así las familias? ¿No homenajean así a sus difuntos, hablando de esas cosas, hablando de ellos? Los psicólogos dicen que es necesario representar el dolor, la ceremonia del funeral, el llanto, el luto, todos los psicólogos lo dicen, lo recomiendan: representar el dolor te lo quita de encima; o mejor dicho lo convierte en otra cosa, en otra forma de sufrimiento que es distinta porque parece que no es inconsolable, porque lo dota de cierta finalidad; así, compartido, meditado, parece que el dolor alimenta algo, que sirve para algo. El sufrimiento pasa de ser una fiera que te devora las entrañas a un animalito de compañía que acaricias, con el que hablas.
- Cuéntame, papá ¿Era travieso el tío? ¿Cómo era de pequeño? Puro parloteo del que surge un ambiente moral, un clima: eso que llaman la gramática familiar, los léxicos compartidos, ritos que pueden parecerles cursis a quienes están fuera del núcleo pero que son imprescindibles para que lo de dentro se mantenga como algo aparte, se fortalezca diferente del resto, protegido del resto, el duro nife de la familia
- Vivimos en un lugar que no es nada: derribo de lo que fue y andamio de lo que será. … Del futuro no tenemos ni idea, un líquido químico, un abrasivo en el que todo se disuelve.
- Hoy llamamos progreso a algo que no sabemos cómo lo llamarán los que vengan. La oscuridad es el estado natural: en cuanto el hombre se descuida, vuelve lo oscuro. En la vida privada ocurre lo mismo. En cuanto te descuidas tres o cuatro días sin hacer limpieza, lo oscuro, lo sucio, lo prehumano, empieza a comerte. Cuesta mucha energía mantener encendida la lucecita de la civilización.
- Juan piensa que las cosas son suficientemente hermosas cuando uno las entiende como son, y que no vale la pena cargarlas de sentidos suplementarios
- A lo mejor eso fue lo que los unió a Juan y a ella al principio, una misma formación, el pudor que impedía expresar ciertas cosas, el sonrojo al escuchar ciertas palabras. En Juan la capacidad para ver las cosas como son, sin adornos, roza con frecuencia la crueldad
- La belleza, los sentimientos: paparruchas, que decían los personajes de comedia de antes. Leemos un libro, vemos un cuadro, u oímos una canción que nos emociona tremendamente, y a lo mejor hasta nos hace llorar, pero luego se acaba, y volvemos a la vida cotidiana y hasta nos olvidamos de que un día oímos esa canción. Los sentimientos no son precisamente ni lo más fuerte, ni lo más seguro, ni lo más duradero. Los sobrevaloramos. Tienen más que ver con lo animal, con la secreción salival de los perros de Pavlov cuando oyen el sonido que les anuncia la llegada de la comida. Babeo. No son lo sentimientos lo más humano. Lo humano es la inteligencia, y seguramente también la capacidad para planear el mal a largo plazo.
- El sufrimiento es el precio que se paga uno a sí mismo
- Pensar en los demás puede no ser siempre generosidad, puede ser un modo de escapar de una misma
- Le falló el timing. Lo pensó tanto, que se le hizo tarde, y ahora se pregunta cómo desprenderse de todos los anclajes que la fijan al suelo. Se siente apresada. En cualquier caso, cuando ha intentado imaginar cómo sería el mundo que desea, nunca ha llegado a darle una forma precisa. Seguramente, no saber qué forma, qué figura ponerle a lo que deseas, se corresponde con la falta de ambición. Sientes la incomodidad de lo que te rodea, el desagrado de ti misma, pero no sabes qué puedes poner a cambio, con qué puedes sustituirlo, y eso te paraliza
- Hace sólo unas horas no soportaba la idea de que Matías se hubiese muerto sin que algo hubiera ocurrido, pero él se había muerto, y no parecía que eso significara algo especial
- Brouard coge un cuadernito negro y tira de la cinta separadora para leerle una frase que habla de un filósofo y un cura: Ninguno de los dos mencionaba la palabra bondad en todos sus discursos sobre la moral. ¿Te gusta la cita? ¿Sabes de quién es? Es de Fielding, es una frase sacada del Tom Jones
- La cantidad de fatalidad que depende del hombre se llama Miseria y puede ser abolida; la cantidad de fatalidad que depende de lo desconocido se llama Dolor y debe ser contemplada y explorada con temblor. Mejoremos lo que se puede mejorar y aceptemos piadosamente el resto
- Acabamos conociendo siempre tan poco a los que tenemos más cerca. Resulta curioso, Matías ha muerto, sabemos que la muerte es el mayor fracaso, y sin embargo, tengo la sensación de que ye sido yo el que ha perdido; de que él se ha salido con la suya: fracasó a lo largo de su vida en cuanto se propuso, y sin embargo no se me quita de la cabeza la impresión de que supo caer siempre en el lado bueno. Uno no puede trabajar, luchar, encontrar una posición, ganar dinero, no necesitar – finalmente – de nadie y sin embargo, está en el lado equivocado, ha crecido en una mala dirección. En cambio otro, sin hacer nada, está en el lado bueno, cae de ese lado, de pie.
- Un nombre a la vez de ama de cada y de puta, un nombre multiuso. Bien, eso gusta. La charca revuelta. La vida sin reciclaje. Mezclados lo bueno y lo malo, lo que huele bien y lo que huele mal. Así es el sexo, piensa él. Sin reciclar. Por mucho que digan, no hay quien le quite la guarrería. A veces, cuando acabas, tienes que ducharte enseguida. No soportas el olor
- El amor lo tiene uno, está en uno, está en ti, le dice. Lo que te gusta de los otros es tu espejo, ves en el espejo tu propio sentimiento y eso te conmueve.
- Cuando envejeces te das cuenta de que le tiempo que no has vivido es irrecuperable, de que te faltan cosas que dejaste a otro vivir por ti. Algo así le dijo Matías. El amor no es eso. Ni siquiera deseo de propiedad, un deseo más difuso que tiene que ver con carencias que a veces uno sólo imagina, y las busca fuera sin saber que tiene en sí mismo lo que busca
- Eso no es trabajo, se trata más bien de estética, tan improductiva como el puro ocio, tentación de todos los ideólogos que fracasan: el regreso a la naturaleza, al buen salvaje, Cándido cultiva lechugas, a ser posible al pie de algún decorado suntuoso, lo de menos es el cultivo. Lo que vale no es lo que se produce, sino el gesto, la escenografía
- Claudio de Graves y Memorias de Adriano. Otra vuelta de tuerca de H.James, Polvo y ceniza de Joyce Dublineses, Bola de sebo de maupassant, el idiota de dostoiewsky, fausto de goethe, diferencia entre el rígido Demócrito y el flexible Epicuro
- Tomás de Kempis: en quintándolo de la vista, pronto se va también de la memoria
- Los cristianos se inventaron lo del cuerpo místico: mi dolor, aunque no me cure te sirve a ti. Pero eso es mentira, mi dolor no le sirve a nadie. Deberíamos sentirnos orgullosos, fíjate en lo que hemos conseguido. Por fin la existencia transcurre en paz, sólo sometida a los incidentes habituales en la vida privada. Jamás habíamos gozado de tanta calma y sin embargo, jamás habíamos tenido una sensación tan grande de estar oprimidos.
- Si odias tanto la literatura, ¿para qué escribes?, él le respondía con aquello que Charlot le decía a Claire Bloom – creí que odiaba usted el teatro – en Candilejas: también odio la sangre pero me corre por las venas. No busques más explicación. Eso que tanto odiamos es lo que hay dentro.
- Como le dice mi suegro a mi mujer: vosotros nunca os habéis equivocado porque no habéis tenido intención de ir a ninguna parte.
- Te casas de penalti con una a la que no quieres, y estás poniéndole a tu vida a la vez un principio y un fin. Todos hacen igual. Se casan por pesimismo (mientras pronunciaba la frase me he acordado de que eso – casarse por pesimismo- lo leí hace una infinidad de tiempo en el solterón Baroja, me impresionó, lo pensaba muchas noches después que decidí volver a casarme, no quería que fuera el miedo a la soledad el que me cegara), te casas porque estás convencido de que no sirves para otra cosa, y estás condenado.
- Hay algo infantil en ese afán de transparencia, como si las sociedades – como los hogares; la vida pública es al fin y al cabo, un trasunto de la vida privada – no necesitaran tener sus zonas oscuras, las zonas donde se acumula la energía de lo que va a venir.
- En cuanto yo me voy, el mundo deja de existir, deja de existir todo este ajetreo, se redime esta crueldad. Pero sobre ese relativismo se levanta el principio mismo de la vida. Sobre la evidencia de que estás y luego no estarás, de que eres y luego no serás. Coge la fruta y muérdela, y que el jugo te empape la boca. Ese bocado es el que vale. La vida es eso, derroche, hija mía.
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