domingo, 19 de julio de 2009

El arte de conocerse a si mismo - Arthur Schopenhauer

  • Desear tan poco y conocer tanto como sea posible ha sido la máxima principal que ha guiado mi existencia; pues la voluntad es nuestra parte más vulgar y mezquina; como a los genitales, tenemos que ocultarla, aunque unos y otra se hallen en las raíces de nuestro ser.
  • Il y a une prudence supérieure à celle qu'on qualifie ordinairement de ce nom, el consiste à suivre hardiment son caractère, en acceptant avec courage les désavantages et les inconvénients qu'il peut produire. Chamfort
  • Despreciadme si podéis, pero a vuestro riesgo, no al mío. Marco Aurelio
  • Así como la cera, que por naturaleza es dura y quebradiza, se ablanda tanto con el calor que puede adoptar cualquier forma, así uno puede lograr por medio de la cortesía y la amabilidad que incluso personas tercas y hostiles se vuelvan flexibles y favorables. Según ello, la cortesía sería a las persona lo que el calor es a la cera
  • El conocimiento de la sentencia de Plauto El hombre es un lobo para el hombre (homo homini lupus)
  • Como el respeto decrece en proporción al incremento de la confianza...
  • The more I see of men, the less I like of them; if I could but say so of women too, all would be well. Lord Byron
  • La vida de la mayoría de los hombres tanto por su propia naturaleza como por las circunstancias que les rodean, se rige por un plan que pareciera haberles sido impuesto; las circunstancias de su vida podrán variar mucho y modificarse cuando se quiera, pero al final se podrá entrever un cuadro eneral con rasgos uniformes.
  • El prudente no persigue el placer, sino la ausencia de dolor. Aristóteles Ética a Nicómaco
  • No puede menos de ser feliz quien es capaz de valerse por sí solo y hace depender todo de sí mismo. Cicerón
  • El peor envidioso de este mundo es quien a todos toma por sus pares. Goethe

El arte de hacerse respetar - Arthur Schopenhauer

  • Lo bueno si breve dos veces bueno; y aun lo malo si poco no tan malo: más obran quintas esencias, que fárragos. Baltasar Gracián
  • El honor es la opinión que tienen los demás acerca de nosotros
  • Al igual que los actos de los demás relacionados con mi persona me resultan indiferentes a menos que me beneficien o perjudiquen, también su opinión, es decir, el honor, tiene algún valor sólo si posee esta última influencia

Senilidad - Italo Svevo

  • ¿Yo en peligro, a mi edad y con mi experiencia? Brentani hablaba a menudo de su experiencia. Lo que creía poder llamar así era algo procedente de los libros: una gran desconfianza y un gran desprecio de sus semejantes
  • Como hombre, en el sentido auténtico de la palabra, que era, Balli se negaba a recibir, y cuando Brentani se encontraba a su lado, podía tener la sensación de ir acompañado por una de las muchas mujeres a él sometidas
  • La imagen de la muerte basta para coupar todo un intelecto. Los esfuerzos para retenerla o rechazarla son titánicos, porque todas nuestras aterradas fibras la recuerdan después de haberla sentido cerca, todas nuestras moléculas la rechazan en el acto mismo de conservar y producir la vida. La idea de ella es como una cualidad, una enfermedad del organismo. La voluntad no la llama ni la rechaza
  • El muerto está muerto y el consuelo sólo puede venir de los vivos

domingo, 28 de junio de 2009

La música del hambre - J.M.G. Le Clézio

  • Y además el nombre de la casa era tan bonito, "Hoy". Le recordaba a Xenia, esa capacidad suya de disfrutar de cada instante, de amar la vida sin ilusiones, sin falsa amargura.
  • No le cabía en la cabeza que Xenia pudiese tenerle envidia, ser de esas personas que no aceptan la felicidad de los demás.

Bariloche - Andres Neuman

- Vivimos igual que soñamos: solos. Joseph Conrad
- Y entonces me besó distinto, un beso largo y triste que yo no entendí del todo pero que era como definitivo. Fue esa madrugada cuando más pasión sentí, y desde esa vez mi vida va así medio limosneando cachitos de ese sentimiento. No me acuerdo si le dije te quiero o qué le dije, pero lo estuve pensando toda esa noche hasta convencerme de que a partir de ahí sólo iba a poder caber menos dicha y más miedo
- Porque ya lo pensé demasiado; si no puedo vivir como quiero, prefiero no pensar que hay otra vida.

Veinticuatro horas en la vida de una mujer - Stefan Zweig

- Tanta resistencia a reconocer el hecho evidente de que una mujer, en ciertas horas de su vida, pese a su voluntad y a la conciencia de su deber, se encuentra indefensa ante el poder de fuerzas misteriosas, revelaba miedo del propio instinto, miedo del fondo demoníaco de nuestra naturaleza. Y parece que muchas personas experimentan cierto goce en juzgarse más fuertes, más morales y más puras que aquellas que son "fáciles de seducir". Yo personalmente, encuentro más digno que una mujer ceda a su instinto, libre y apasionadamente, que no que, como ocurre por lo general, engañe al marido en sus propios brazos y a ojos cerrados.
- Yo sin embargo, en tanto que persona privada, no veo por qué he de adoptar el papel de juez; prefiero actuar de defensor. Personalmente, me causa mayor satisfacción comprender a los hombres que condenarlos.
- Cinco, diez veces había concentrado mis fuerzas, intentando acercarme a él; pero siempre me hizo retroceder una especie de vergüenza, quizá el instintivo presentimiento de que los desesperados arrastran consigo a quienes tratan de socorrerlos.
- Sólo las personas que han vivido completamente ajenas a la pasión experimentan, al verse presas de ella, esas explosiones repentinas, esas sacudidas huracanadas, como de avalancha; en esos instantes, años enteros de fuerzas no utilizadas se agolpan en el propio corazón.

Carta de una desconocida - Stefan Zweig

- Qué extraño, pensó, y cogió nuevamente la carta. "A ti, que nunca me has conocido", ponía como encabezamiento, como si fuera un título
- No hay nada en el mundo que sea equiparable al secreto amor de una niña que permanece en la penumbra y tiene pocas esperanzas. Es humilde y servil, tan receloso y apasionado como nunca puede serlo el amor inadvertidamente exigente y lleno de deseo de la mujer adulta