jueves, 10 de julio de 2008

Ética a Nicómaco. Aristóteles

  • Platón se cuestionaba e indagaba si el método consiste en partir de los principios o ir hacia los principios. Desde luego hay que comenzar por las cosas cognoscibles, pero estas son de dos clases: para nosotros y en sentido absoluto, por lo que quizá debemos comenzar por las cosas conocidas para nosotros. Porque el principio es el qué y si éste quedara suficientemente claro, no hará ninguna falta el porqué.
  • La felicidad es una cosa completa e independiente ya que es el fin de la acción. Hay acuerdo en llamar a la felicidad el bien supremo.
  • el bien humano es una actividad del alma conforme a la virtud, y si las virtudes son más de una, conforme a la mejor y la más completa. Y todavía más, en una vida completa pues una sola golondrina no hace verano ni tampoco un solo día: y así ni un solo día ni un corto tiempo hacen al hombre feliz ni próspero
  • Dejar en manos del azar lo más importante y lo mejor (por la felicidad) está por completo fuera de tono
  • Las actividades conforme a la virtud son responsables de la felicidad y las contrarias lo son de lo contrario. La felicidad es una cierta actividad del alma conforme a una virtud perfecta
  • Virtudes intelectuales: sabiduría, comprensión e inteligencia práctica; virtudes morales: generosidad y templaza. Las virtudes las recibimos después de haberlas ejercitado
  • Tres factores que colaboran en los actos de elección: lo bueno, lo conveniente y lo placentero, y en los de evitación, lo malo lo dañino y lo doloroso
  • Propios del vicio son exceso y defecto, mientras que de la virtud es propio el término medio. Los buenos son de una sola manera, de muchas los malos. Es por consiguiente la virtud un estado electivo que se encuentra en la condición media relativo a nosotros, con lo que definiría un hombre sensato.
  • El alcanzar el término medio es una hazaña. el bien es escaso, elogiable y bello
  • La valentía. Término medio en lo que respecta al miedo y a la confianza. Por exceso temerario, por defecto cobarde. No hay que ser valiente por necesidad o por pasión, sino porque ello es bueno, por algo noble, que dicta la razón.
  • La templanza. Relación intermedia en relación con los placeres (menos, y no de la misma manera, con los dolores) y en estos mismos se manifiesta también la intemperancia. La templaza tendría que ver con los placeros corporales.
  • La generosidad, término medio en lo que atañe al dinero. La prodigalidad y la avaricia son excesos y defectos en lo que atañe al dinero. Hablase de la generosidad en proporción al patrimonio, pues la condición de generoso no reside en la cantidad de lo que se da, sino en la disposición del que da, y ésta lo hace en proporción al patrimonio.
  • La magnificencia, actividades relativas al dinero sino solamente a las que suponen un gasto, el defecto se llama mezquindad, y el exceso vulgaridad y mal gusto
  • La magnanimidad. El que se considera a sí mismo digno de grandes cosas, siendo indigno es vanidoso, y el que se considera merecedor de menos de lo que merece es pusilánime. Propio del magnánimo es también no pedir nada o hacerlo con desgana, y en cambio ayudar con decisión. Habla y actúa abiertamente. Tampoco se inclina a sentir admiración, pues nada es grande para él, tampoco es rencoso, pues no es propio del magnánimo el acordarse de las cosas sobre todo cuando son malas sino más bien olvidarlas. Tampoco habla sobre la gente, ni es maldiciente
  • La mansedumbre término medio en relación con la ira, el exceso irascibilidad
  • Complacientes, en el trato en la convivencia y en la comunicación de palabras y acciones los complacientes parecen ser aquellos que todo lo elogian con vistas al placer y nada oponen, sino que creen que no deben resultar molestos para con aquellos con quienes se encuentran., los contrarios son intratables y pendencieros
  • Veracidad. La jactancia, simulador de cualidades prestigiosas mientras que el modesto al revés las niega, el intermedio en cambio hombre directo, veraz tanto en su vida como en su palabra reconociendo las cualidades que le acompañan
  • Ingenio. A los que bromean con elegancia, los que se exceden bufones o toscos porque están siempre pendientes de lo ridículo y tienden más a provocar la risa, los que dicen nunca nada graciosos y se molestan con quienes lo dicen son palurdos y toscos
  • Vergüenza como virtud no es apropiado, miedo a la falta de reputación, o miedo al peligro, en efecto se ruborizan los vergonzosos y empalidecen quienes temen a la muerte. Afecciones propias de la juventud.
  • Lo justo es lo legal y lo igualitario. En la justicia se encuentra resumida toda virtud.
  • Cinco cualidades con las que el alma alcanza la verdad con la afirmación y la negación, esto es, técnica, ciencia, prudencia, sabiduría y entendimiento. Ciencia un hábito ligado a la demostración. La construcción es una técnica. Prudente es el que es capaz de deliberar, su fin último es lo que se debe hacer o no, mientras que la inteligencia sólo se orienta a juzgar
  • Amistad. En la amistad erótica hay ocasiones en que el amado se queja de que al principio se lo prometía todo ahora el otro no cumple nada. Situaciones así se dan cuando el uno ama al amado por placer y éste al amante por interés, y a ninguno de los dos les quedan ya estas cosas. Y es que cuando la amistad es por estos motivos se produce una ruptura cuando ya no existe aquello por lo que amaban: no amaban a las personas sino los atributos, y estos no son duraderos. Pero en verdad, parece que el inicio de la amistad, lo mismo que del enamoramiento, es el placer que entra por los ojos: nadie se enamora si no ha sentido antes placer con el aspecto externo; aunque el que se complace con la belleza, no por ello siente amor, sino cuando añora al ausente y desea su presencia. La nobleza que residen en la acción pertenece al benefactor, de manera que se complace con la persona en la que ésta se ejerce; mientras que para el receptor del beneficio no hay nobleza en lo que hace, sino, si acaso, interés y este es menos agradable y susceptible de amor. Por consiguiente para quien ha obrado la obra permanece, pues lo bueno es duradero, pero para el que lo ha recibido la utilidad pasa y desaparece. Agradables son la actividad del presente, la esperanza de futuro y el recuerdo del pasado; pero lo más placentero es aquello que está en activad e igualmente amable. Además el recuerdo de las cosas buenas es placentero, pero el de las útiles no lo es en absoluto o es menor. Según el prólogo, hay 3 tres clases de amistad, de utilidad, de placer y de virtud. Aristóteles no cree en la atracción de los opuestos más que como algo incidental, y estima que la semejanza es la base de la verdadera amistad, aunque esta se pueda dar entre desiguales y se equilibra con el afecto
  • La felicidad no es un estado, es un actividad

1 comentario:

uriel alvirde dijo...

que numero es “El bien humano es una actividad del alma conforme a la virtud, y, si las virtudes son más de una, conforme a la mejor y la más completa”?